CAPORALES DE LA TIRANA

La sección Caporales de La Tirana pretende a través de breves biografías dar a conocer y relevar a aquellos que han marcado un hito en la historia de la fiesta de La Tirana. Rogelia Pérez y Aniceto Palza son solo algunos de ellos.
El caporal, según Juan Uribe (1973) "es el jefe responsable de la presentación coreográfica. A su cargo está el entrenamiento de las danzas y el ensayo de los cantos, labor en que ocupan buena parte del año".

ROGELIA PÉREZ (1913-2012)
Rogelia Pérez nació en 1913 en la oficina salitrera Mercedes. Luego del fallecimiento de su padre, junto a su madre se trasladaron a Iquique. Ya en la ciudad, a los 14 años de edad fue bailarina en los chunchos. Posteriormente, con la formación del baile cuyacas entregó su manda a los chunchos para integrar este nuevo baile sólo de mujeres.
El primer baile cuyacas se llamó Cuyacas de la Capilla del Carmen. Sin embargo, al interior del baile hubo un quiebre, generando la ruptura y la aparición de dos bailes: Cuyacas del Carmen de
Victoria Vernal y Cuyacas de Iquique. De este último, fue primera caporala y su fundadora el 16 de junio de 1935.

Rogelia Pérez entregó su cargo de caporala en el año 1982 y en 1990 recibe el título de caporala vitalicia por la Asociación de Bailes de Iquique.
Hasta que su salud se lo permitió mantuvo siempre su relación con el baile desde su enseñanza, disciplina y experiencia.
La última vez que visitó la Tirana fue en 2010.
Finalmente, fallece el 27 de mayo de 2012 a la edad de 99 años en Iquique.

 Rogelia Perez

ANICETO PALZA (s. f.)
Aniceto Palza Pizarro, de origen peruano llegó a vivir a Iquique en los años 30’, ciudad en la que permaneció hasta sus últimos años de vida. Vivió en la población O’higgins.
Fue sastre de profesión. Su fe católica y su devoción por la Virgen del Carmen lo llevaron a crear el primer baile tipo piel roja en el año 1937 para cumplir una manda.
Por gusto, porque era bonita y distinta escogió a los pieles rojas, los indios norteamericanos que aparecieron en la época a través del cine y la literatura.
A él se le debe la aparición por primera vez de lo pieles rojas en la fiesta de La Tirana. Asimismo, la enseñanza de los movimientos que él convirtió en danza y los cánticos como el quele quele se han difundido y adaptado en los más de quince bailes pieles rojas que asisten cada año a la fiesta.
Su cuerpo descansa en el mausoleo de su amigo Andrés Farías.

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Aniceto Palza

HÉCTOR RODRÍGUEZ (1926)
Héctor Rodríguez nació en un conventillo en el Barrio Plaza Arica.
Conocido por todos como el ‘Manicero’, apodo que desde su niñez se ganó, cuando ayudaba a armar bolsitas de maní a un manicero en Plaza Arica.
Desde los 2 años se ‘puso en las filas’ de los chunchos, baile al que pertenecía su madre. Además, fue bailarín moreno y piel roja. De hecho, fue caporal de los Pieles Rojas Cruzados.
En cada baile que promesaba o dirigía, enseñaba y adaptaba los cantos provenientes del libro de cantos chuncho de su madre.
A los 18 años ingresó a la Fuerza Aérea de Chile en la que llegó a ser teniente. Los 30 años que permaneció en servicio debía ‘arreglárselas’ para cumplir con la Chinita cada año.
En la década del 50’ visitó la ciudad de Iquique una Diablada de Oruro. A partir de esa presentación surgió la idea de crear una diablada que sirviera a la Virgen del Carmen.
Es así, que el 16 de julio de 1957 fundó la Sociedad Religiosa Servidores de La Virgen del Carmen, La Primera Diablada de Chile junto a Gregorio Órdenes, más conocido como el Goyo.
Héctor Rodríguez fue un gran innovador de la fiesta, al incorporar este nuevo baile con sus movimientos y sonidos de bronce. Además, fue quien incorporó la luz como parte integral de los bailes, al ser el primero que llevó a la virgen en el anda iluminada con una ampolleta a base de pilas.

Héctor Rodriguez

HUGO ARREY (1931-2014)
Nació un 28 de octubre de 1931 en Iquique.
Primer Caporal de los Indios Sioux de Iquique y uno de los fundadores de la Federación Tirana.
Se inició en el baile alrededor de los 18 años de la mano de Arturo Barahona quien lo instruyó como piel roja.
Como caporal entre muchas otras cosas se encargaba del vestuario y sus accesorios. El mismo confeccionaba las lanzas, los tótems y todo lo relacionado a la decoración del anda de la virgen.
Fue un trabajador del puerto y sindicalista. En sus tiempos libres disfrutaba salir a pescar y/o dedicar su tiempo arreglando las famosas Lambretta y Vespa.
Sin embargo, lo que realmente guiaba su vida era su devoción por la Chinita, la misma que lo llevó a fundar el Cuerpo de Baile Religioso Indios Sioux el 3 de octubre de 1953.
De carácter estricto y ceñido a la disciplina enseñaba a pequeños y a grandes las mudanzas y cantos. El quele quele, cántico transmitido por Aniceto Palza y definido como una jerigonza sin traducción más que el expresar la adoración a la virgen, ha sido cantado desde los inicios por lo Indios Sioux.
En el año 2014 tuvo que ser hospitalizado, tiempo en que fortaleciendo su fe realizó la primera comunión. Meses después, falleció el 14 de julio producto de un accidente vascular. Sus funerales se realizaron con gran pompa en el pueblo de La Tirana al finalizar la procesión del día 16. Su cuerpo descansa en el cementerio del pueblo.
Tras su deceso, por herencia familiar y siendo bailarín tal cual lo exige la tradición, asume como caporala su nieta Jennifher Arrey.

Hugo Arrey